sábado, 16 de junio de 2012

Bienvenido al planeta eskoria

Primero, fue necesario civilizar al hombre en su relación con el hombre. Ahora, es necesario cilivizar al hombre en su relación con la naturaleza y los animales. (Victor Hugo)

Tendemos a pensar que somos los dueños de todo, y no es así.

Convivimos con más de 6000 millones de personas, pero también con todo lo que nos rodea, ya sean plantas, rocas o animales, y nos lo estamos cargando todo. No recordamos que no somos los únicos habitantes del planeta.

Condenamos moral y socialmente a los especuladores inmobiliarios que se encargan de hacer arder un bosque para luego construir en ese terreno, o a las empresas que realizan vertidos tóxicos en el mar.
Pero no pensamos que cosas tan simples como el reciclaje tienen un efecto muy importante en el ecosistema. Nos basta con exclamar "¡Qué tiempo tan raro!" sin pararnos a pensar en que podemos ser los causantes.

Y así sucede, que se dan fenómenos como el del trash vortex, una isla que se ha formado en el pacífico con desechos provenientes de todas partes que, por un fenómeno de corrientes, llegan a un mismo punto en el océano. Al parecer tiene una superficie de 1.400.000 km² (para que os hagáis una idea la de España es de 504.645 km²) y está formada por 4 millones de toneladas de basura.


Ya sabía de la existencia de esta isla, lo que no sabía, y el motivo por el que he decidido que ya era hora de actualizar el blog, era por un vídeo que he visto. Es el trailer de un documental llamado Midway.


Lo que sucede en las islas Midway, es que parte de los desechos de esa isla de basura formada en el pacífico llega hasta sus costas.
En este atolón, no hay vida humana (está a unos 3000 kilómetros del continente más cercano). Sus principales habitantes son albatros y están muriendo por nuestra culpa, buscan comida entre los restos de basura y, si habéis visto el vídeo ya habréis visto lo que les pasa...


En nuestras manos está cambiar el mundo. Una pequeña acción como el reciclaje, como tirar una lata al contenedor adecuado, y no arrojarla al suelo o al mar puede servir para que este planeta no se convierta cada vez más en el basurero que va camino de ser.

Es el legado que le estamos dejando a la naturaleza, el que le vamos a dejar a nuestros hijos. Deberíamos ir pensando en cuidarlo un poco...